¿Hay algo mejor que una fábula para explicar un concepto?

Imaginen un jardín colmado de plantas, verde intenso, con un frondoso y verde césped, en donde cada tarde el sol iluminaba, pero no de forma intensa, sino suavemente.

Allí vivía una rana, de salto en salto, con comida abundante, tumbada al solecito que calentaba su cuerpo, no tenía preocupaciones, todo le venía hecho. Si quería comer, le bastaba con dar un par de saltos, la comida estaba allí, era el paraíso de las ranas.

rana fabula crisis olla hirviendo

Pues bien, uno de esos plácidos días se tornó de gris, muy mal tiempo y un viento muy fuerte hizo que la rana volara desde aquel jardín hasta el marco de la ventana de la casa y aprovechando que esta estaba abierta, asustada por la lluvia y el viento huracanado que había fuera, dio un salto y entró a la casa.

Con tanta suerte que cayó en una olla que estaba puesta en el fuego.

A la rana esto le parece agradable, ¡¡ Un estanque de agua!! mmmmm que agua más rica…. La rana nada plácidamente, bucea hasta el fondo y está encantada con su nuevo hogar.

Pero claro, poco a poco el agua se va calentando, pero a la rana no parece importarle, el agua está calentita y con el frío que hace fuera….poco a poco se deja llevar por la comodidad de esa agua que cada vez está más caliente y que le provoca  estar cada vez más a gusto y despreocupada. La rana sigue nadando, nadando, nadando…y su felicidad disminuye en la misma medida que aumenta su fatiga y cansancio.

Ahora el agua está caliente de verdad y nuestra rana comienza a estar preocupada, pero se encuentra muy cansada, solo se ha preocupado de nadar y nadar sin parar y ahora lo único que puede hacer es aguantar.

Ya sabes cómo funciona la ebullición del agua, de repente ¡¡ grgrgrgrgrgrgrgrg !! La rana muere sin haber hecho el mínimo esfuerzo por salir de la olla porque está tan cansada que no puede ni moverse.

Todo hubiera sido diferente si la rana hubiera caído en una olla ya en ebullición, la rana hubiera gastado todo sus esfuerzos en dar una gran salto para salir.

Durante estos últimos años las empresas han cambiado, el mercado ha cambiado, existen nuevas profesiones, nuevas vías de comunicación y nuevas formas de actuar.

Durante toda esta crisis hemos estado metidos en la “olla” obviando lo que sucedía realmente y metidos en nuestra burbuja pensando “virgencita, virgencita que me quede como estoy” o “que esto pase pronto”, lo mismo pensaba la rana y ya está cocida.

Supongamos que necesitas un fotógrafo, un abogado, un carpintero, me da lo mismo,  como consumidor, años atrás, preguntabas a algún conocido o ibas al estudio más cercano, pero “la tormenta de viento huracanado” ha cambiado este paradigma, ahora coges tu Smartphone y buscas en Google.

Entonces, como fotógrafo, abogado o carpintero, si no tienes página web has perdido un posible cliente,  el consumidor ha cambiado.

Si no tienes una web, ¿cómo pretendes que sepan de tí? ¿Por el boca a boca?

¡¡ Deja de ser la rana que nada y atrévete a dar el gran salto !!

 

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